NADIA

Desde muy pequeña, mi juego favorito era peinar y maquillar a mis muñecas… todo lo relacionado con la belleza me hacía feliz. Poco después, en mi adolescencia, decidí que quería dedicarme a este sector. Comencé compaginando mi formación académica con mi primera escuela de peluquería y desde entonces se desató mi pasión.

Me considero una persona inquieta, con necesidad de aprender cada día, lo que me ha llevado a viajar mucho por grandes capitales del mundo para conocer su cultura y sobre todo sus tendencias, la mejor escuela.

Empecé trabajando en salones junto a grandes profesionales de los cuales aprendí mucho. A los veinticinco años me puse al frente de un equipo de una conocida firma francesa, siendo la responsable de gestión y formación del salón. Después de muchos años trabajando duro, formación diaria y con mucha ilusión decidí lanzarme a llevar a cabo mi sueño, mi proyecto, mi hogar “The MadRoom”.

En The MadRoom me siento como en casa y es donde disfruto al máximo de mi profesión, con retos constantes y con un equipo que me motiva a seguir creciendo. Pero eso sí, todo esto no sería posible sin el pilar básico de mi vida, lo que me da fuerzas cada día al levantarme, mi familia.

Por todo esto, cada vez que veo a un cliente irse del salón satisfecho con la experiencia en nuestro salón, me siento feliz y reconfortada.