Natalia es una de nuestras clientas preferidas desde hace muchos años, un terremoto que contagia energía y buen rollo a su paso. Trabaja en el mundo de la moda, por lo que está a la última en cuanto a estilos y tendencias y recibirla siempre es un “reto” para nosotras. La mayoría de las veces solamente busca ligeros retoques… pero otras, como en esta ocasión, nos pide cosas diferentes y más arriesgadas.

Hace unas semanas, creamos para ella las “Mechas MadRoom”, una combinación de dos de las técnicas de coloración más exigentes: el balayage y las baby lights.

El Balayage empezó como técnica de coloración para barrer el color sin que fuera tan agresivo como una decoloración completa, y ha evolucionado hasta llegar a ser una técnica de iluminación que por su forma de aplicación y porque se puede combinar con otras técnicas, permite que ésta sea muy personalizada y natural.

Las baby lights, por su parte, son una nueva tendencia que ha terminado por desbancar a las californianas. Son mechas finas y abundantes, que llenan la melena de dos o tres tonos (ya que se suelen combinar entre sí al menos 2 tonos) para un acabado muy parecido al del tinte de pelo pero sin sus desventajas.

Así, cogiendo lo mejor de cada una de estas técnicas, conseguimos un resultado más fresco y natural, en contraste con las californianas tradicionales que llevaba antes. Brillos, volumen, delicadeza y tonos enlazados y armoniosos. Podéis saber más sobre la experiencia MadRoom de Natalia visitando la entrada que nos dedicó en su blog, Trendy Taste. Muchas gracias por tu visita, guapa!